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bureaudeprensa.com (22/12/2004)
Según datos facilitados por el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO) de la Universidad de Salamanca, 3.556 personas con discapacidad trabajan actualmente en empresas de España mediante los programas de Empleo con Apoyo (ECA): un sistema de soporte técnico e individualizado que ayuda a las personas con discapacidad a encontrar y mantener un empleo en el mercado laboral. Este dato corresponde a un nuevo estudio realizado para el Real Patronato sobre Discapacidad que se hará público en breve.
Esta cifra representa un aumento del 47% respecto al grupo de trabajadores activos registrados anteriormente, unos 2.417, según el estudio realizado por el INICO en 1999. De este grupo activo, el 53,7% son personas con una discapacidad psíquica, un 21,3% tienen una discapacidad sensorial, el 21% son personas con discapacidad física y un reducido 3,7% presentan discapacidad psiquiátrica.
Por tramos de edad y sexo, el grupo de trabajadores de ECA más numeroso son las personas entre 26 y 45 años, el 57,9 % del total, repartiéndose entre un 36,6% de varones y el 21,2 % restante de mujeres.
Cataluña es la Comunidad Autónoma líder en dar trabajo a las personas con discapacidad: los 11 programas de ECA que desarrollaba en 1999 significan el 25 % del total en España. Le siguen las Islas Baleares, que aportan el 21 % con 9 programas de ECA. La Comunidad Valenciana, con 5 programas, y el País Vasco, con 3, aportan el 12% y el 7% del total, respectivamente.
Pese a esta diversidad cuantitativa, son mayoría las Comunidades que cuentan tan sólo con 2 programas de ECA y aportan un 5%. En esta situación se hallan Canarias, Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia y Andalucía. La Rioja, Castilla y León, Cantabria, Galicia y Aragón cuentan con un programa de ECA y aportan un 2% al total. Del total de los programas de ECA desarrollados en España, tan sólo el 28% contaban con una financiación estable, frente al 72% que no recibían financiación regularmente.
Según Borja Jordán de Urríes, del Instituto de Integración de la Comunidad de la Universidad de Salamanca, “los datos que se dibujan en el nuevo estudio parecen ser bastante similares a los anteriores en cuanto a distribución de los trabajadores por tramos de edad y sexo, así como por tipos de discapacidad, si bien el empleo con apoyo ha experimentado un crecimiento sensible en numero de trabajadores y de iniciativas en desarrollo”. El Dr. Jordán de Urríes manifestó también que “estos datos son altamente valorables si pensamos que el Empleo Con Apoyo carece aún de regulación adecuada y de líneas de financiación sólidas por parte de la administración”.
Glòria Canals, presidenta de la Asociación Española de Empleo con Apoyo (AESE), opina que implantar la metodología del Empleo con Apoyo en España “ha sigo un proyecto vanguardista” y que para los participantes “tener un trabajo real y remunerado les ayuda, como a todos, a sentirse personas responsables, útiles para la sociedad y mejora significativamente su calidad de vida”.
El Empleo con Apoyo se empezó a desarrollar en España hace quince años con el impulso de la AESE, que acoge entre sus miembros a organizaciones y proyectos en prácticamente todas la Comunidades Autónomas, dando apoyo a miles de trabajadores con discapacidad que ahora tienen un empleo integrado.
Esta entidad sin ánimo de lucro, con sede en Barcelona, ha merecido la confianza de la European Union of Supported Employment (EUSE) para organizar en España el 7º Congreso Europeo de Empleo con Apoyo, que se celebrará en Barcelona del 15 al 17 de junio de 2005. Se espera que acudan a esta cita cerca de mil congresistas, entre participantes, profesionales, familiares, investigadores y empresarios.
Sobre el Empleo con Apoyo
Para matizar el concepto de ECA es necesario decir que su esencia es que personas que hasta hoy tenían su futuro en Centros Especiales puedan tener un trabajo en empresas ordinarias y competitivas con el apoyo y el seguimiento que necesiten. No es una agencia de colocación para personas con discapacidad. Es un trabajo remunerado en empresas para personas con discapacidad que necesitan apoyo y seguimiento. A medida que el trabajador se hace autosuficiente en su puesto, el apoyo se va retirando. Lejos de querer seleccionar a los mejores candidatos, el ECA nació como una línea de intervención social para dar oportunidades de empleo a las personas que no se consideran aptas para trabajar en Centros Especiales de Empleo sino que estaban valoradas para acceder a Centros Ocupacionales. La importancia de este modelo es creciente en España y Europa. |